CAMBIAR LA MANILLA DE LA PUERTA PASO A PASO

Todos sabemos que nadie hace el trabajo mejor que un profesional que se dedica a ello, pero algunos trabajos son sencillos y están al alcance de todos. Además de que nos hace sentir muy orgullosos el ser capaces de hacer cosas por nosotros mismo, especialmente si son pequeños detalles de nuestra casa.

Así que si quieres aprender como cambiar una manilla de puerta para poder presumir ante tus amigos y de paso ahorrarte un poco de dinero en los servicios de un cerrajero, aquí encontraras como hacerlo paso a paso.

Si sientes curiosidad por los trabajos manuales y eres un poco manitas, no lo dudes e inténtalo.

PASOS A SEGUIR PARA CAMBIAR LA MANILLA DE LA PUERTA

  1. Con mucho cuidado para no dañar la madera y con el destornillador adecuado quitaremos los tornillos que sujetan la manilla a la puerta. Después quita la manilla y los embellecedores que van con ella.
  2. Una vez hecho esto retiraremos el vástago, es decir el tornillo cuadrado y largo que atraviesa la puerta para unir las dos manillas. Puede que tengas suerte y la caja de la nueva manilla sea igual que la antigua, en ese caso no tendremos que retirarla. Si no es igual mala suerte, hay más trabajo que hacer.
  3. El tercer paso es igualar la puerta. Primero limpiaremos la puerta de restos de serrín, siliconas o suciedad en general de esta forma podemos ver el tamaño de los agujeros de los tornillos, que dependiendo del nuevo modelo de manilla necesitaremos agrandar o empequeñecer.
  4. Para tapar los agujeros que no necesitemos utilizaremos masilla reparadora. Compra una de buena calidad para obtener un buen acabado. La clave de esta masilla es mezclar muy bien las dos masas, hasta que obtengamos una mezcla completamente homogénea. Una vez hecho esto, tapa los agujeros y pinta con la pintura adecuada. Antes de seguir trabajando deberos dejarle un tiempo a la pintura para que se seque. Con un par de horas debería de ser suficiente, pero siempre compruébalo antes de hacer ningún otro cambio.
  5. Una vez estemos seguros de que la pintura se ha secado por completo, introduciremos el nuevo vástago. Asegúrate de que llega al otro lado de la puerta para sujetar las dos partes de la manilla y ya está. Ahora ponemos la manilla propiamente dicha y los tirafondos.
  6. Por último instalaremos los embellecedores para que no se vean los tornillos y nuestra puerta tenga un toque más elegante. Ya tienes tu nueva manilla instalada. Bien hecho.

ALGUNOS CONSEJOS EXTRA

  • Antes de cantar victoria comprueba que esta todo correcto, abre y cierra la puerta varias veces para asegurarte de que todas las piezas están en su lugar y ninguna esta suelta. Presta especial atención al resbalón de la puerta y comprueba que se introduce en la puerta correctamente.
  • Apuesta por productos de calidad. Si no quieres tener que preocuparte por la manilla de tu puerta en un tiempo entonces invierte en una manilla de buena calidad. Las marcas lideres lo son por una razón y es que sus productos ofrecen mejores resultados que los demás, duran por más tiempo, no se rompen con facilidad y cumplen su función a la perfección. Por supuesto esta diferencia se nota en el precio, pero desde siempre la calidad debe pagarse. Si compras una manilla barata de baja calidad lo acabaras lamentando en poco tiempo. Opta por una buena manilla y no te dará problemas en mucho tiempo.
  • Intenta comprar los nuevos embellecedores del mismo tamaño que los antiguos esto te ahorrara trabajo a la hora de cambiarlos y te facilitara la instalación. Pues no tendrás que igualar la puerta, que aunque no es un proceso difícil, es un trabajo extra que con este sencillo consejo puedes ahorrarte.
  • Si tu puerta está pintada de cualquier color será más fácil disimilar los agujeros de los tornillos que si es de color madera. Debido a la pintura.
  • Como seguramente sabrás, normalmente en todas las casas las manillas de todas las puertas hacen juego. Así que si quieres mantener un mismo estilo en la casa tendrás que cambiar todas las manillas, a no ser que consigas un modelo idéntico al que tienes, que sería lo ideal si solo has de cambiar una manilla. Aunque esto puede ser un poco complicado, pues dependiendo de los años que tengan lo más probable es que esos modelos ya no estén disponibles. También puedes aprovechar la ocasión para darle a tu casa un nuevo estilo.

¿SERIA RECOMENDABLE LLAMAR A UN CERRAJERO?

Como ya hemos comentado antes este es un trabajo sencillo que está al alcance de todos pero si no te ves capaz, no quieres arriesgarte a hacerlo mal, no tienes tiempo o simplemente no te apetece hacer el trabajo, puedes llamar a un cerrajero sin problemas. Cambiar manillas no es un trabajo complicado y siempre puedes contar con la ayuda de los videos explicativos que hay hoy en día en youtube, donde podrás ver tantas veces como quieras todos los pasos a seguir y las herramientas necesarias para hacerlo.

No obstante lo que hagas depende de ti. Es tu elección si realizar el trabajo por ti mismo o llamar a un profesional.

Si lo haces tú te ahorraras dinero pero perderás tiempo haciendo el trabajo, si por el contrario contratas a un cerrajero conservaras tu tiempo libre pero tendrás que pagarle por sus servicios.

De todas formas no te cobrara mucho pues cambiar las manillas no le llevara mucho tiempo.

¿QUÉ MODELO DE MANILLA ELIJO?

En cualquier tienda de cerrajería, ferreterías o grandes almacenes podrás encontrar un sinfín de modelos de manillas. Si vas a optar por realizar tu el trabajo sería recomendable que te pusieras las cosas fáciles a ti mismo  optaras por modelos parecidos a los que ya tenias. Especialmente que sean del mismo tamaño, así será mucho más fácil cambiarlas.

Si al final te has decidido por llamar a un cerrajero, puedes optar por cualquier modelo que llame tu atención y que combine con tus puertas y el estilo general de tu casa.

Sea cual sea el diseño que elijas siempre opta por los modelos de calidad, que te darán mejores resultados. Las manillas de las puertas están siempre en uso, así que para evitar que se piquen con facilidad o que se rompan será mejor que nos hagamos con unas que nos ofrezcan garantías.

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